diseñar antes de reformar

Diseñar antes de reformar… para evitar disgustos

Diseñar antes de reformar… para evitar disgustos 1900 2375 El blog de Aquí Tu Reforma

¿Te ha pasado alguna vez que al colocar el televisor no encuentras la toma de la antena? ¿O que la mesa del comedor queda desplazada vs. la lámpara de techo? No te apures. No eres la única persona a la que le ha sucedido. Son las típicas sorpresillas desagradables que nos encontramos a la hora de decorar nuestro hogar tras una reforma. Errores que pueden evitarse fácilmente con la ayuda de un profesional. ¿Cómo? Diseñando el interiorismo antes de empezar la reforma.

Imagen: Kave Home

Lo primero que hay que hacer es pensar en la distribución. ¿Qué muebles pondrás y dónde irán emplazados? Esto marcará de forma directa la reforma. Por ejemplo, no elijas un sofá XXL si te va a bloquear la puerta del balcón.

También esencial proyectar la iluminación. ¡Básico! Antes de empezar las obras hay que decidir qué tipo de lámparas querrás (pie, techo, sobremesa, apliques…). Esto determinará la apertura de regatas y la colocación de tomas de corriente. Si vas a querer iluminar los cuadros con apliques, ahora es el momento de decidir dónde irán. Y si eres una enamorada de las lámparas colgantes, recuerda prever puntos de luz centrados, sobre todo si debajo vas a poner una mesa. De esta manera evitarás tener que desplazar las lámparas con inventos de cables colgando. Porque, ante todo, hay algo de lo que debes huir por encima de todo: los cables visibles. No hay cosa más fea para la vista que la dejadez de los cables.

Las puertas son otro gran tema. Revisa una por una si deben abrirse hacia dentro o hacia fuera. Una metedura de pata así te puede suponer años de incomodidad, entrando y saliendo de perfil. Si el baño es pequeño, puedes optar por una puerta corredera; te ayudará a ganar espacio. O si quieres poner una puerta batiente en la cocina, calcula con antelación el espacio que precisará, tanto de un lado como del otro.

Imagen: Kave Home

Las habitaciones para niños pequeños suelen tener necesidades muy concretas. Es importante que todo se revise bien antes de ponerse manos a la obra. Por ejemplo, ten en cuenta donde pondrás la cama y dónde está la ventana, no vaya a ser que el niño se asome por ella.

Es un buen momento, también, para proyectar armarios empotrados y estanterías de obra. Además de ahorrar en muebles, también lo harás en espacio y evitarás sobresaturar la casa de trastos, dejando espacios más diáfanos y confortables.